
TikTok, Instagram y Facebook: las nuevas aulas del marketing moderno
Docente de la Escuela de Administración de Empresas
Campus Piura

En la actualidad, el marketing ha migrado de las aulas tradicionales a las pantallas de millones de usuarios conectados en tiempo real. TikTok, Instagram y Facebook han dejado de ser simples plataformas de entretenimiento para convertirse en los escenarios más dinámicos donde se construyen marcas, se generan tendencias y se toman decisiones de compra. En el Perú, el 82 % de los usuarios de internet accede a redes sociales a diario y la inversión publicitaria digital supera el 40 % del total en medios, según el informe Digital 2024 de We Are Social y Meltwater (2024), lo que convierte a estas plataformas en el espacio más relevante para comprender al consumidor moderno. Sin embargo, el verdadero desafío no radica en saber usar las herramientas, sino en desarrollar el pensamiento estratégico necesario para aprovecharlas con criterio, propósito y eficiencia.
Cada plataforma responde a una lógica propia: TikTok premia la originalidad viral, Instagram potencia la narrativa visual de marca y Facebook sigue siendo el canal más eficaz para la segmentación publicitaria precisa. Tratar estos tres ecosistemas como canales intercambiables es el error más frecuente y costoso que cometen las empresas, pues publicar el mismo contenido en los tres espacios no es estrategia, es presencia digital sin dirección. Kotler et al. (2023) advierten en Marketing 6.0 que el futuro del marketing no pertenece a quien produce más contenido, sino a quien conecta de manera significativa con las personas en el momento y el canal adecuado; de ahí que el pensamiento analítico, la creatividad y la capacidad de interpretar datos en tiempo real se consolidan como las competencias más demandadas del sector, por encima incluso del dominio técnico de las herramientas.
Por ello, si los profesionales de la administración no desarrollan criterio estratégico para gestionar estas plataformas, seguirán produciendo contenido sin retorno y métricas de vanidad que poco contribuyen al crecimiento real de las organizaciones. Entonces, es indispensable replantear la formación en marketing digital para que incorpore fundamentos del comportamiento del consumidor, análisis de datos y ética digital, porque las redes sociales cambian cada año, pero los principios estratégicos permanecen. El reto no es solo tecnológico, sino pedagógico: formar gestores que dominen la tecnología y no sean dominados por ella. La pregunta queda abierta: ¿estamos formando administradores capaces de transformar audiencias en comunidades y tendencias en ventaja competitiva sostenible, o simplemente entrenando operarios digitales que siguen algoritmos sin entender el negocio que representan?
