
CTS 2026: ¿alivio financiero u oportunidad desperdiciada?
Coordinador de la Escuela de Contabilidad
Campus Moyobamba

Con la llegada de mayo de 2026, nuevamente se inicia el período de depósito de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS), beneficio regulado por el Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo N.° 650, cuya finalidad es brindar protección económica frente a una eventual pérdida de empleo. Conforme a la normativa vigente, los empleadores tienen plazo hasta el 15 de mayo para efectuar el depósito correspondiente al primer semestre del año. No obstante, las facilidades aprobadas para disponer de estos fondos han generado debate sobre el verdadero impacto de esta medida en la economía de las familias peruanas.
En los últimos años, la CTS ha dejado de percibirse únicamente como un fondo de contingencia y ha pasado a convertirse en un recurso utilizado para afrontar gastos inmediatos. El incremento del costo de vida, las obligaciones financieras y la inestabilidad económica han llevado a muchos trabajadores a destinar este dinero al pago de deudas, educación, salud o consumo familiar. No obstante, distintas entidades financieras y estudios sobre comportamiento del consumidor han evidenciado que una parte importante de estos recursos también suele destinarse a gastos no prioritarios, como compras impulsivas, artículos tecnológicos, viajes o entretenimiento. Esta situación refleja no solo la necesidad económica de muchas familias, sino también la limitada cultura de ahorro y planificación financiera existente en el país. Por eso, desde una perspectiva financiera, este depósito debería representar una oportunidad importante para fortalecer la economía personal. Por ello, especialistas recomiendan priorizar el pago de deudas con altos intereses, destinar una parte al ahorro y evitar compras impulsivas que no generen un beneficio real a largo plazo. Asimismo, invertir en capacitación profesional, estudios o pequeños emprendimientos puede convertirse en una alternativa inteligente para mejorar los ingresos futuros.
Resulta importante resaltar que este beneficio no debería ser visto únicamente como dinero disponible para el gasto inmediato, sino como una herramienta de protección y previsión económica. Su adecuada administración permitirá que la CTS cumpla verdaderamente el propósito para el cual fue creada: brindar seguridad financiera al trabajador y promover una mayor estabilidad económica familiar en el futuro.