
Calentamiento global pone en riesgo la seguridad alimentaria del Perú, advierte especialista de la UCV
Campus Trujillo

- Experto señala que el impacto del cambio climático afectará la pesca, la agricultura y la ganadería.
El calentamiento global representa una amenaza directa para la seguridad alimentaria del Perú debido a sus efectos sobre la pesca, la agricultura y la ganadería, advirtió el Dr. Paolo Amaya, biólogo y docente del programa SUBE de la Universidad César Vallejo (UCV) – campus Trujillo, quien alertó que el país debe pasar de una gestión reactiva a una estrategia preventiva frente a los efectos del cambio climático.
El especialista explicó que el incremento sostenido de las temperaturas, las lluvias intensas en zonas no habituales, las sequías prolongadas y las alteraciones en los ecosistemas son manifestaciones de una crisis climática que ya viene afectando la producción de alimentos. “El problema no será únicamente cuánto producimos, sino si podremos seguir produciendo en condiciones climáticas cada vez más extremas”, sostuvo.
En el ámbito pesquero, Amaya indicó que el aumento de la temperatura superficial del mar podría alterar el equilibrio generado por la corriente de Humboldt, provocando la migración de especies hacia aguas más frías, la disminución de nutrientes marinos y la reducción de peces destinados al consumo humano. Esta situación también impactaría los ingresos de miles de pescadores artesanales y modificaría las temporadas tradicionales de pesca.

Respecto a la agricultura, señaló que la variabilidad climática incrementará el estrés hídrico de los cultivos, favorecerá la aparición de nuevas plagas y enfermedades, reducirá la productividad agrícola y alterará los calendarios de siembra y cosecha, afectando especialmente a la agricultura familiar y elevando las pérdidas económicas en el sector.
El docente de la UCV también advirtió que la ganadería enfrentará mayores desafíos debido al estrés térmico que sufrirán los animales, generando una menor producción de leche, pérdida de peso, disminución de la fertilidad y mayor susceptibilidad a enfermedades, factores que comprometerán la oferta de alimentos de origen animal.
Frente a este panorama, el Dr. Paolo Amaya propuso la implementación del Sistema Integrado Peruano para la Resiliencia Alimentaria (SIPRA), una estrategia basada en el fortalecimiento de la vigilancia climática y oceanográfica, la promoción de una agricultura climáticamente inteligente, la protección de la pesca artesanal, la gestión sostenible del recurso hídrico y la educación ambiental dirigida a productores y comunidades.
Finalmente, el especialista enfatizó que la protección de los ecosistemas constituye una acción fundamental para garantizar el bienestar de la población. “Proteger la pesca, la agricultura y la ganadería significa proteger nuestra mesa y nuestro futuro. Si no actuamos ahora, la amenaza dejará de ser únicamente ambiental para convertirse en una crisis económica, social y alimentaria”, concluyó.