
Costa Norte se prepara ante un fenómeno El Niño que podría alcanzar niveles fuertes y extraordinarios

- Piura y otras regiones del norte afrontan un escenario climático que exige revisar riesgos, infraestructura y capacidad de respuesta ante posibles lluvias intensas.
La Costa Norte del Perú empieza a mirar hacia los próximos meses con especial atención. Según el Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), en su Comunicado N.° 14-2026, se mantiene el estado de “Alerta de El Niño Costero” y se prevé que, en la región Niño 1+2, frente a las costas peruanas, este fenómeno continúe hasta el verano de 2027, con una magnitud más probable entre fuerte y extraordinaria.
El país ya viene experimentando cambios asociados a las condiciones cálidas del océano y la evolución de “El Niño”. Además, organismos internacionales como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y la Organización Meteorológica Mundial han señalado que hay un “Niño Global” en desarrollo de categoría fuerte a muy fuerte.
Al respecto, el Ing. Héctor Yauri, docente de la Escuela de Ingeniería Civil de la UCV y especialista del Senamhi, señaló que “la preparación para afrontar el fenómeno de El Niño es multisectorial y multitransversal, en la medida que responde a la información que se tiene sobre la evolución y desarrollo de El Niño”.
La temperatura es una de las primeras señales
El clima ya está cambiando por la influencia de El Niño. “El primer impacto directo es en la temperatura, que es 2 o 3 grados más de lo normal”, señala Yauri. Este incremento puede convertirse en una de las primeras señales perceptibles para la población, pero el principal desafío para la Costa Norte estará relacionado con la posibilidad de lluvias intensas durante los próximos meses.
Piura y otras regiones norteñas se encuentran entre los territorios que deben mantener especial vigilancia por su exposición histórica a eventos asociados al calentamiento del mar. “Se tiene la certeza de que estas condiciones se van a mantener hasta el próximo verano. Por lo tanto, la atención de las instituciones y la sociedad debe estar en cómo vamos a afrontar el próximo período de lluvias”, advierte el especialista de la UCV.
La prevención, en este contexto, no depende únicamente de las acciones que puedan ejecutar las autoridades cuando comiencen las precipitaciones. También implica revisar quebradas, cauces, drenajes, vías de evacuación y zonas expuestas, además de fortalecer la capacidad de respuesta de las comunidades.
Nuevos riesgos en territorios que ya se conocen
Uno de los desafíos está en que el mapa de riesgos no permanece estático. “En la región ya se conoce cuáles son los puntos críticos. Sin embargo, ha habido un crecimiento urbanístico y nuevos usos de espacios; es decir, hay nuevos riesgos y las autoridades deben trabajar en ello para mitigar los impactos”, sostiene Yauri.
La Costa Norte tiene por delante meses decisivos para reducir los posibles impactos de El Niño. La información científica permite anticipar escenarios, pero requiere decisiones concretas: identificar nuevos puntos críticos, preparar infraestructura, ordenar el territorio y mantener informada a la población.