
Especialista de la UCV alerta que la presión por ganar perjudica el desarrollo de niños futbolistas

El entrenador también resaltó la importancia de comprender que competir también implica aprender a perder y gestionar la frustración de manera saludable.
El fútbol formativo atraviesa una preocupante distorsión en sus objetivos principales. Así lo advirtió el Mgtr. Michael Arteaga Guado, entrenador de fútbol y docente de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad César Vallejo (UCV) - campus Trujillo, quien señaló que en muchas academias infantiles se está priorizando el rendimiento inmediato y la obtención de resultados por encima del verdadero proceso de formación deportiva de los niños.
“El problema aparece cuando el niño deja de ser visto como un jugador en proceso de aprendizaje y pasa a convertirse en un medio para ganar partidos y campeonatos”, explicó el especialista. Según indicó, actualmente se celebran más las goleadas, medallas y trofeos que aspectos fundamentales como el desarrollo técnico, la toma de decisiones, la creatividad o la capacidad de aprender de los errores.
El también entrenador de menores del Club Universidad César Vallejo sostuvo que esta visión acelera procesos que deberían construirse de manera progresiva. “El fútbol infantil no puede ser una copia reducida del fútbol profesional. Debe ser un espacio pedagógico donde el niño disfrute, explore y fortalezca habilidades básicas como el pase, el control orientado, el dominio de ambos perfiles y el juego colectivo”, afirmó.
El especialista también alertó que, en muchos casos, algunos entrenadores priorizan estrategias de impacto inmediato, como el juego físico o las acciones individuales, limitando la creatividad del menor. “Cuando al niño se le prohíbe gambetear o equivocarse por miedo a perder el balón, se afecta directamente su confianza y su capacidad para resolver situaciones de juego”, añadió.
“Los padres de familia también deben entender que sus hijos están en un proceso de formación y que las expectativas que ellos tienen no se pueden cargar a los menores porque les generaría problemas a futuro”, enfatizó el docente de la UCV.
Asimismo, recordó que diversas investigaciones sobre desarrollo deportivo advierten que la especialización temprana puede generar riesgos físicos y psicológicos, además de incrementar el abandono deportivo durante la adolescencia.
“El verdadero éxito del fútbol formativo no debería medirse por la cantidad de trofeos obtenidos en la infancia, sino por la capacidad de formar jugadores seguros, creativos, técnicamente preparados y con deseos de seguir aprendiendo”, concluyó el docente.