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Estres-academico

Estrés académico: ¿cuándo la presión comienza a afectar a los estudiantes?

Por: Universidad César Vallejo
Campus Los Olivos
septiembre 18, 2026
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Estres-academico
  • Especialista de la Universidad César Vallejo explica cómo reconocer las señales de alerta y qué hacer para evitar que esto afecte el bienestar.

El inicio de un nuevo ciclo académico trae consigo nuevos retos, trabajos, exposiciones, evaluaciones y responsabilidades.Si bien cierta presión puede ayudar a mantener la motivación y cumplir con los objetivos, cuando el estrés se vuelve constante e interfiere con la vida cotidiana, puede convertirse en una señal de alerta.

De acuerdo con la Lic. Andrea Lucia López Aguirre, psicóloga e integrante del equipo psicológico de la Universidad César Vallejo, campus Los Olivos, el estrés académico puede aparecer cuando las demandas relacionadas con los estudios son percibidas por el estudiante como superiores a sus recursos para afrontarlas.

“No todo estrés es negativo. Una dosis de presión puede ayudarnos a organizarnos y responder ante determinadas responsabilidades. El problema aparece cuando esta sensación se mantiene durante mucho tiempo y comienza a afectar nuestro descanso, concentración, estado de ánimo o relaciones personales”, explica la especialista.

También es recomendable dividir las responsabilidades académicas en acciones pequeñas y concretas, priorizando aquello que puede realizarse en el momento. A veces, cuando vemos todas las tareas pendientes como un solo bloque, la sensación de agobio aumenta. Convertirlas en pasos pequeños y alcanzables puede ayudarnos a recuperar la sensación de avance y disminuir la evitación.

¿Cómo saber cuándo la presión ya es excesiva?

Uno de los primeros pasos es reconocer los cambios que se producen en el comportamiento y en el bienestar cotidiano. Dificultades para dormir, cansancio constante, irritabilidad, falta de concentración, preocupación permanente o sensación de no poder cumplir con las responsabilidades pueden ser señales de que la carga académica está generando un nivel de estrés difícil de manejar.

La Lic. López Aguirre señala que también es importante prestar atención a aquellas situaciones en las que el estudiante deja de realizar actividades que antes disfrutaba, se aísla, posterga constantemente sus tareas o siente que, pese a sus esfuerzos, no logra avanzar.

“Cuando la preocupación por los estudios ocupa gran parte del día y comienza a interferir con el sueño, la alimentación, las relaciones o las actividades personales, es importante detenerse y evaluar qué está ocurriendo”, sostiene.

Organización y descanso: claves para manejar el estrés

Frente a las exigencias académicas, establecer prioridades puede ayudar a reducir la sensación de estar sobrecargado. Dividir las tareas grandes en actividades pequeñas, establecer horarios realistas y evitar dejar todas las responsabilidades para el último momento son algunas estrategias que pueden facilitar el manejo de la presión.

Asimismo, respetar los momentos de descanso resulta fundamental. Dormir adecuadamente, mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física y reservar espacios para actividades recreativas pueden contribuir a recuperar energía y afrontar mejor las responsabilidades académicas.

La especialista de la UCV recomienda, además, evitar compararse constantemente con otros estudiantes. Cada persona tiene diferentes ritmos de aprendizaje y formas de afrontar las exigencias académicas.

Pedir ayuda también es parte del cuidado

Cuando el estrés comienza a afectar de manera significativa el desempeño académico o la vida personal, buscar orientación profesional puede ser una decisión importante.

“Pedir ayuda no significa que el estudiante sea incapaz de afrontar sus responsabilidades. Al contrario, reconocer que necesitamos apoyo es una forma responsable de cuidar nuestro bienestar y encontrar nuevas estrategias para afrontar las dificultades”, afirma la licenciada.

Cuidar nuestra salud mental no significa dejar de lado nuestras responsabilidades, sino aprender a relacionarnos de una manera más saludable con las exigencias que forman parte de nuestra vida. También necesitamos espacios de descanso, disfrute y conexión con otras personas; no todo nuestro tiempo tiene que estar destinado a producir o cumplir.

Desde la Universidad César Vallejo, se promueve una formación integral que considera no solo el desarrollo académico y profesional de los estudiantes, sino también el cuidado de su bienestar durante su etapa universitaria.

Identificar las señales de estrés a tiempo, organizar las responsabilidades y saber cuándo pedir apoyo puede marcar la diferencia entre una presión temporal y una situación que termina afectando la calidad de vida.

Porque estudiar y alcanzar las metas profesionales también implica aprender a cuidar de uno mismo.

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