
Estudiante de UCV Virtual crea su propia marca de café: una historia de perseverancia que hizo realidad dos sueños

- Fiorela Caterine Mio Llacsahuanga, estudiante de UCV Virtual, encontró en el café una oportunidad para salir adelante y convertir una experiencia laboral en un emprendimiento propio.
A los 15 años, Fiorela Caterine Mio Llacsahuanga tuvo que poner en pausa uno de sus mayores sueños, el de convertirse en profesora de Educación Inicial. La difícil situación económica que atravesaba su familia la llevó a comenzar a trabajar y dejar sus planes profesionales en segundo plano. Hoy, casi dos décadas después, aquel sueño ha vuelto a ocupar un lugar central en su vida, mientras desarrolla también su propia marca de café.
A sus 34 años, Fiorela cursa el segundo ciclo de Educación Inicial en UCV Virtual y combina sus estudios con su trabajo y el crecimiento de Mio Coffee. Mujeres inspiran oportunidades, cada taza tiene una historia, un emprendimiento que nació de los años de experiencia que acumuló en el sector cafetalero.
Una oportunidad que se convirtió en vocación
La historia de Fiorela con el café comenzó cuando estudiaba Computación e Informática y realizó sus prácticas en una empresa dedicada al rubro cafetalero. Aunque no tenía familiares vinculados a la caficultura, decidió aprovechar la oportunidad para aprender sobre el producto y conocer de cerca los procesos relacionados con su comercialización.
Años después, tras trabajar en Lima y regresar a Cajamarca, volvió a encontrarse con el café. Su camino la llevó posteriormente a Jaén, donde continuó desarrollándose en este sector y fortaleció sus conocimientos mediante un curso de catación de café de PromPerú.
Su experiencia profesional le permitió conocer el producto desde diferentes etapas y desempeñarse como asistente de análisis físico y sensorial del café. Actualmente trabaja para la Asociación Ande Peruanos, pero decidió que era momento de dar un paso más y apostar por un proyecto propio.
Así nació Mio Coffee. Hoy, Fiorela participa en distintas etapas del proceso, desde la recepción del café pergamino hasta el trillado, tostado, catado, molido y envasado. El emprendimiento se encuentra en proceso de consolidación y busca avanzar hacia una mayor capacidad de distribución en diferentes partes del país.
Para ella, sin embargo, la marca representa mucho más que un negocio. Es el resultado de años de aprendizaje y de una experiencia que comenzó cuando necesitaba encontrar una oportunidad laboral.
De aprender el oficio a crear su propia marca
Mientras construía su camino en el mundo del café, Fiorela tampoco olvidó aquel deseo de convertirse en profesora. La maternidad y las responsabilidades familiares y laborales marcaron distintas etapas de su vida, pero finalmente decidió retomar sus estudios.
Ahora, desde UCV Virtual, se prepara para convertirse en docente de Educación Inicial y cumplir una meta que tuvo que postergar durante su adolescencia. “Los sueños sí se cumplen. Hay que trabajar por nuestros sueños, por nuestras familias, por nuestros hijos, siempre con una sonrisa. Cada sueño tiene un espacio y tiempo diferente, aunque en mi caso se juntaron dos: tener mi propia marca de café y estudiar para ser profesora de Educación Inicial. Les digo a todos que sí se puede, yo lo logré”, expresó.
Su historia también ha llamado la atención de sus docentes, quienes conocen el esfuerzo que realiza para combinar sus estudios con su trabajo y emprendimiento. Desde las aulas, la han motivado a compartir su experiencia y dar a conocer el proceso detrás de su marca.
El café y la educación, dos sueños hechos realidad
Hoy, Fiorela no tiene que elegir entre sus dos sueños. Mientras se prepara para enseñar a las nuevas generaciones, continúa construyendo su propio emprendimiento en el mundo del café.
Dos caminos que alguna vez parecieron separados hoy forman parte de una misma historia: la de una mujer que decidió volver a empezar y demostrar que los sueños también pueden esperar su momento para cumplirse.