
Madre e hija cumplieron juntas el sueño de ser abogadas en la UCV: una historia de esfuerzo, amor y perseverancia

- Eumelia Pérez y Yajarka Arévalo compartieron aulas, amanecidas y desafíos hasta convertirse en egresadas de Derecho de la UCV, demostrando que los sueños no tienen edad cuando se persiguen en familia.
Hay historias universitarias que trascienden las aulas y terminan convirtiéndose en verdaderas lecciones de vida. La de Eumelia Pérez Pezo y su hija, Yajarka Arévalo Pérez, es una de ellas. Unidas más allá del vínculo familiar y por el deseo de superarse, ambas decidieron estudiar Derecho en la Universidad César Vallejo (UCV) – campus Tarapoto, iniciando juntas un camino lleno de esfuerzo, desvelos y aprendizaje compartido.
Para Yajarka, ver a su madre asumir este reto significó mucho más que acompañarla en la universidad. Fue la oportunidad de admirar de cerca una lucha que comenzó muchos años atrás. “Desde que era niña vi a mi mamá trabajar para sacarnos adelante. Ella ya contaba con una profesión técnica, pero su sueño siempre fue convertirse en abogada”, recordó.
Clases, amanecidas y una meta compartida
Lo que empezó como una conversación familiar terminó transformándose en una experiencia inolvidable para ambas. Eumelia recuerda con claridad el momento en que decidieron dar el paso juntas hacia la vida universitaria. “Cuando mi hija estaba a punto de ingresar a la universidad, me dijo: ‘¿Y si estudiamos Derecho las dos juntas?’. Esto me llenó de alegría y no lo pensé dos veces”, contó.

Desde entonces, madre e hija compartieron mucho más que horarios académicos. Así como exposiciones, trabajos grupales, noches sin dormir y la presión de cumplir con cada reto universitario. “Fue una etapa muy hermosa para nosotras. Verla luchar contra el cansancio, el sueño y muchas dificultades me enseñó el verdadero significado de la perseverancia”, expresó Yajarka.
Una historia que inspira más allá de las aulas
Hoy, ambas pueden decir con orgullo que alcanzaron la meta que alguna vez parecía lejana. “Somos madre e hija egresadas de la carrera de Derecho de la Universidad César Vallejo”, afirmó Eumelia, con la satisfacción de haber convertido un sueño postergado en una realidad compartida con su hija.
La historia de Eumelia y Yajarka refleja el poder transformador de la educación cuando se combina con determinación, apoyo familiar y valentía para empezar de nuevo. Ellas demostraron que nunca es tarde para perseguir un sueño y que, cuando el esfuerzo se comparte, el camino se vuelve más humano, más fuerte y profundamente inolvidable.