
Miles de historias encontraron nuevos lectores en los Andes centrales del Perú

- Más de 3000 personas participaron en actividades de lectura, creatividad y formación durante la Gran Caravana Regional de la Lectura, iniciativa impulsada por la Biblioteca Nacional del Perú con participación de la UCV.
Las carreteras que conectan Huánuco, Pasco, Junín, Huancavelica y Ayacucho fueron también rutas para la imaginación, el aprendizaje y el encuentro ciudadano. En el marco del convenio entre la UCV y la BNP, la Gran Caravana Regional de la Lectura – Edición Andes Centrales recorrió diversas localidades llevando actividades culturales que transformaron plazas, bibliotecas y espacios comunitarios en escenarios de descubrimiento y diálogo.
Durante cuatro días de intervención territorial, más de 3000 personas participaron en actividades de mediación lectora, laboratorios creativos y experiencias formativas diseñadas para despertar el interés por la lectura desde edades tempranas. La iniciativa también permitió fortalecer espacios de lectura comunitarios e inaugurar dos nuevas bibliotecas.
Lectura con identidad y enfoque territorial
Las acciones se desarrollaron en localidades como Ambo, Yanacancha, Oxapampa, Ocopa, Lircay, Llaupi y Ayacucho. En cada una de ellas, la lectura se convirtió en una herramienta para fortalecer la identidad local, promover la participación comunitaria y generar espacios de encuentro entre niños, jóvenes y adultos.

La representación del Centro de Difusión Científica y Cultural de la UCV estuvo a cargo de la Mgtr. Elena Montalvo, literata, investigadora y difusora cultural, quien acompañó las actividades de formación y mediación lectora desarrolladas durante el recorrido. Su participación forma parte del compromiso permanente que mantiene el CEDICC con la promoción de la lectura y la descentralización cultural en distintas regiones del país.
BNP y UCV: un convenio sostenible en el tiempo
La caravana forma parte de una estrategia de sostenibilidad social impulsada por la UCV y la BNP, orientada a generar un impacto positivo y duradero en las comunidades mediante el acceso equitativo a la cultura y el conocimiento. Este eje de sostenibilidad ha sido liderado por el CEDICC, responsable de la articulación académica, cultural y formativa, así como del seguimiento permanente de los proyectos.
Cada biblioteca inaugurada y cada lector que descubre una nueva historia representan mucho más que una actividad cultural. Son oportunidades para ampliar horizontes, fortalecer capacidades y generar vínculos que perduran en el tiempo. Esta experiencia confirma que la cultura puede convertirse en un motor de desarrollo social cuando llega a múltiples comunidades.
