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Prevención del suicidio: reconocer las señales de alerta y saber escuchar puede marcar la diferencia

Por: Universidad César Vallejo
septiembre 10, 2026
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  • En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, especialista de la UCV explica cómo reconocer señales de alerta y brindar un acompañamiento adecuado ante situaciones de riesgo.

Hablar de salud mental también implica hablar de prevención. En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de setiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) plantea para este 2026 el llamado “Cambiar la narrativa sobre el suicidio: iniciar la conversación”, con el objetivo de reducir el estigma y generar espacios donde las personas puedan expresar lo que sienten y buscar apoyo.

La necesidad de fortalecer esta conversación también se refleja en el Perú. Durante 2025, la Línea 113 del Ministerio de Salud registró 4853 orientaciones relacionadas con conducta suicida, entre pensamientos e intentos suicidas. Del total, el 48 % correspondió a jóvenes de 18 a 29 años, mientras que el 63 % fueron mujeres. En julio de este año, el Minsa informó además que la Línea 113, opción 5, brinda orientación psicológica gratuita las 24 horas del día.

Frente a este escenario, Sandra Fuentes Chávez, docente de Psicología de la Universidad César Vallejo, explica que la prevención empieza muchas veces por prestar atención a cambios que pueden parecer cotidianos, pero que, cuando son persistentes, requieren ser considerados por el entorno.

Algunas señales que deberían llamar la atención son los cambios persistentes en el estado de ánimo, el aislamiento, la irritabilidad, la ansiedad, la pérdida de interés o motivación y la disminución del rendimiento académico”, señala. A ello se suman modificaciones importantes en el sueño, el apetito o la conducta, así como expresiones de baja autoestima, desesperanza o desvalorización personal.

La especialista precisa que reconocer estas señales no significa diagnosticar, sino identificar cambios, acercarse con empatía y orientar hacia la ayuda correspondiente.

Escuchar también es acompañar

Uno de los principales desafíos en la prevención es saber cómo actuar cuando una persona manifiesta desesperanza o expresa pensamientos relacionados con la muerte. Para Fuentes, el primer paso es acercarse de manera serena, empática y sin juzgar, procurando un espacio privado y seguro. “Es importante escuchar con atención y preguntar para conocer la situación y brindar ayuda oportuna”, explica.

Por el contrario, recomienda evitar expresiones que minimicen el sufrimiento, como “eso no es para tanto”, “tienes que ser fuerte” o “solo piensa positivo”. También advierte que, cuando existe riesgo de autolesión o suicidio, no es recomendable prometer confidencialidad absoluta.

En estos casos, el acompañamiento debe orientarse a conectar a la persona con profesionales especializados. “Desde la función docente, no corresponde asumir el rol de terapeuta”, enfatiza Fuentes. Ante pensamientos de muerte, autolesión o una situación de riesgo inmediato, corresponde activar los mecanismos institucionales de atención y procurar que la persona no permanezca sola mientras recibe ayuda.

Pedir ayuda también es una forma de cuidado

El estigma, el temor a ser juzgado o rechazado y la idea de que solicitar apoyo psicológico representa una señal de debilidad son algunas de las barreras que pueden dificultar que los jóvenes expresen lo que están viviendo. Por ello, la docente considera necesario generar espacios en los que los estudiantes puedan hablar sin sentirse juzgados y comprender que pedir ayuda psicológica es una acción de cuidado y responsabilidad personal.

La atención profesional resulta especialmente importante cuando el malestar se mantiene en el tiempo o comienza a afectar significativamente la vida cotidiana, las relaciones, los estudios o el trabajo. La necesidad de apoyo también aumenta cuando aparecen sentimientos de desesperanza, aislamiento marcado, pérdida de interés por actividades habituales o pensamientos relacionados con la muerte, autolesiones o suicidio.

A nivel nacional, el Minsa ha señalado que el suicidio está relacionado con múltiples factores y que la salud mental requiere una respuesta integral. Durante 2024 se registraron 735 casos de suicidio en el país, según datos del Sistema de Información de Defunciones (Sinadef), mientras que los establecimientos del Minsa atendieron 6910 casos de lesiones autoinfligidas ese mismo año.

La prevención también se construye desde la universidad

En la Universidad César Vallejo, la prevención y el bienestar emocional forman parte de las acciones orientadas al acompañamiento de los estudiantes. En este marco se desarrolla “Blindaje para el Cora”, estrategia institucional que promueve el autocuidado, la expresión emocional, la escucha, el acompañamiento y la identificación temprana de dificultades emocionales.

Durante 2026, la iniciativa se desarrolla mediante actividades grupales, activaciones y la participación estudiantil del “Comando Cora”. Estas acciones se complementan con los servicios de Psicología y Bienestar Universitario, además de actividades de sensibilización y capacitación dirigidas a integrantes de la comunidad universitaria.

De acuerdo con la OMS, más de 720 000 personas mueren cada año por suicidio en el mundo, una problemática que trasciende a quien atraviesa una crisis y alcanza también a sus familias, amigos y comunidades. En este contexto, contar con espacios de escucha, orientación y acceso oportuno a profesionales de la salud mental resulta fundamental para fortalecer la prevención y el acompañamiento de los estudiantes.

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