La luz al final del túnel se aleja nuevamente

Por: Universidad César Vallejo
abril 2, 2022
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La tercera década del siglo XXI nos dio la bienvenida haciéndonos partícipes a todos por igual de un evento histórico, y no estábamos terminando de asimilarlo cuando hace un mes tuvimos que ser testigos de otro: la intervención militar rusa en Ucrania.Hay que tener en cuenta que este siglo no ha sido ajeno a conflictos armados, basta con mirar a Medio Oriente y revisar la Primavera Árabe, el conflicto palestino-israelí, y las guerras en Siria, Irak y Afganistán. Sin embargo, todos ellos han sido para Occidente un conflicto lejano cuyas consecuencias se materializan en sus naciones a través de actos terroristas. Por el contrario, Occidente siente cercana la guerra en Ucrania, tanto como para conformar una especie de bloque que, de una u otra manera, demuestra su apoyo y solidaridad con el pueblo ucraniano e intenta luchar contra Rusia en otro campo: la economía.Occidente ha reforzado las sanciones económicas que ya habían sido impuestas a Rusia desde la anexión de Crimea en 2014 y añadido otras nuevas, tales como restricciones a la importación de productos tecnológicos, exclusión de bancos rusos del sistema SWIFT (el más utilizado para transferencias interbancarias internacionales) y el bloqueo de las reservas que el Banco Central Ruso mantenía en bancos extranjeros. Además, el rublo se ha devaluado más del 30 %, lo que a su vez generará la pérdida del poder adquisitivo del pueblo ruso. Todo ello sin contar las exclusiones de competiciones deportivas y la salida de trasnacionales de ese país.Sin embargo, ¿cómo nos puede afectar un conflicto que se desarrolla a miles de kilómetros de distancia? Podemos encontrar la respuesta en la globalización y la interdependencia comercial entre países. Si comenzamos evaluando el intercambio comercial que el Perú mantiene con Ucrania y Rusia, podemos encontrar que, en proporción al total de las importaciones peruanas, lo comprado a estos países solo representa el 1.5 %. Mientras que, en función al total de exportaciones peruanas, los envíos a ambas naciones no superan el 0.35 %.  
Intercambio Comercial con Rusia y Ucrania durante el 2021
Millones de USD%
Total de exportaciones peruanas57 296
Exportaciones hacia Rusia194.240.34 %
Exportaciones hacia Ucrania8.550.01 %
Suma exportaciones hacia Rusia y Ucrania202.80.35 %
Millones de USD%
Total de importaciones peruanas51 103
Importaciones desde Rusia645.991.26 %
Importaciones desde Ucrania113.570.22 %
Suma de importaciones desde Rusia y Ucrania759.561.49 %
Fuente: Sunat. Elaboración propia.
No obstante, si entramos en detalle, encontramos que Rusia es nuestro principal proveedor de urea y nitrato de amonio, utilizados ampliamente como fertilizantes, por lo que se puede inferir que estamos próximos a un incremento de precios en productos agrícolas. Mientras que de Ucrania importamos ingentes cantidades de materias primas como acero y barras de construcción, por lo que este sector también vislumbra un incremento de costos.  
ProductoVALOR CIF (Millones de USD)%
Productos de acero semielaborados (palanquilla)43.3538.2 %
Barras de construcción23.4720.7 %
Ferro sílico manganeso18.6916.5 %
Arrabio14.5912.8 %
Aceite de girasol3.302.9 %
Otros10.179.0 %
Total113.57
Fuente: Sunat. Elaboración propia.  
ProductoValor CIF (Millones de USD)%
Nitrato de amonio para uso agrícola122.9819.0 %
Urea104.2016.1 %
Abonos minerales que contengan nitratos y fosfatos56.848.8 %
Nitrato de amonio para uso minero49.587.7 %
Helicópteros de peso en vacío superior a 2.000 kg40.306.2 %
Nitrato de amonio para los demás usos32.815.1 %
Otros239.2837.0 %
Total645.99
Si no fueran suficientes los incrementos de costos debido a los efectos directos, los indirectos terminarán por afectar a todos. Durante el 2021 fuimos testigos de la denominada Crisis de los Contenedores, que encareció el flete marítimo hasta cifras estratosféricas. Ahora estamos a puertas de una nueva alza de los ya de por sí elevados costos en el transporte marítimo debido al incremento del precio del petróleo, que en parte también se explica por las sanciones impuestas al segundo mayor productor de crudo en el mundo: Rusia. Además, para dejar un poco de lado la guerra en Ucrania, otro factor que está encareciendo los costos del transporte marítimo es el cierre de puertos chinos por brotes de COVID-19, ahora con la variante ómicron, ante la cual las vacunas chinas (Sinopharm y Sinovac) no han demostrado ser eficaces. Las grandes navieras no van a asumir este costo extra y van a trasladarlo a los importadores, quienes a su vez se lo remitirán al consumidor final.En conclusión, nos esperan precios cada vez más elevados en alimentos, construcción y en productos importados, principalmente tecnológicos como celulares y computadoras, pero también en todos aquellos productos chinos que ya damos por sentado.
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