
Oro y plata para la UCV Callao: el esfuerzo que se convierte en triunfo
Coordinador de la Oficina de Cultura, Esparcimiento y Deporte (OCED)
Campus Callao

Detrás de cada medalla hay horas de entrenamiento, sacrificios y una voluntad que no se rinde ante los desafíos. Ese esfuerzo hoy se refleja en los logros de Julio César Giovvanny Ccayahuallpa Jiménez y Analucia Belahonia Sandoval, estudiantes del primer ciclo de Ciencias del Deporte de la Universidad César Vallejo - campus Callao, quienes conquistaron las medallas de oro y plata, respectivamente, en taekwondo, durante la XXVI Juegos Nacionales Universitarios - Universiada Lima 2026, organizado por la Federación Deportiva Universitaria del Perú (FEDUP).
Para Julio y Analucia, subir al podio representa mucho más que alcanzar una victoria. Es el resultado de la constancia, la disciplina y la decisión de seguir adelante incluso cuando el camino exige dar más de uno mismo. En el taekwondo, cada combate pone a prueba no solo la preparación física, sino también la concentración, el autocontrol y la fortaleza para enfrentar cada reto con determinación.
Sus triunfos nos recuerdan que el talento necesita compromiso para crecer y que los grandes objetivos se construyen paso a paso. Mientras avanzan en su formación universitaria, ambos estudiantes demuestran que es posible perseguir metas académicas y deportivas, aprender de cada experiencia y convertir los desafíos en oportunidades para superarse.
En la UCV, el deporte es parte de la formación integral de los estudiantes. A través de la Oficina de Cultura, Esparcimiento y Deporte (OCED), se promueven espacios para que los estudiantes desarrollen sus habilidades, descubran su potencial y fortalezcan valores como el liderazgo, la responsabilidad, el respeto y la resiliencia. Estas cualidades no solo contribuyen al desempeño deportivo, sino también al crecimiento personal y profesional.
Hoy celebramos estos logros, porque detrás de cada deportista hay una historia de esfuerzo que merece ser reconocida. Julio y Analucia llevan con orgullo el nombre de su universidad y motivan a otros jóvenes a confiar en sus capacidades, trabajar por sus sueños y descubrir hasta dónde pueden llegar.
Hoy, el oro y la plata tienen sus nombres; el orgullo es de toda la comunidad vallejiana.