
El dilema de las MYPES: ¿cómo me financio?
Docente de la Escuela de Contabilidad
Campus Tarapoto

Existe un dilema que se les presenta a las pymes en el Perú: ¿qué fuentes de financiamiento pueden tener?
Para responder a esta pregunta, es necesario identificar dos tipos de financiamiento.
Por una parte, tenemos el financiamiento interno, el cual proviene de los recursos que la misma empresa puede generar sin necesidad de recurrir a fuentes externas. Cabe precisar que este tipo de financiamiento se obtiene por medio de las utilidades que genera la empresa, las cuales pueden destinarse a la reinversión en el negocio.
Por otra parte, tenemos el financiamiento externo, que comprende todas aquellas fuentes de financiamiento ajenas a la empresa, como, por ejemplo, los préstamos bancarios, entre otras. Para tal efecto, se presentan algunas fuentes externas.
El crédito de proveedores es una de las fuentes de financiamiento más comunes utilizadas por los pequeños negocios. Este permite apalancarse con el dinero de los proveedores y, en algunos casos, sin asumir costos por intereses, lo que posibilita trabajar con los recursos proporcionados por estos.
Otra fuente de financiamiento externo es el crédito bancario. Este tipo de crédito es uno de los más utilizados, pero cabe recalcar que su costo puede variar entre los pequeños negocios, dependiendo del nivel de riesgo que estos representen para la entidad financiera. Cabe señalar que, al cierre de 2025, el crédito total al sector privado registró una tasa de crecimiento anual cercana al 6,5 %. Sin embargo, este año muestra una dinámica más favorable, puesto que, en marzo, la tasa interanual llegó al 7,3 %. Más aún, en mayo se registró un crecimiento interanual del 9,1 % y, en julio, la variación interanual alcanzó el 9,4 %, según cifras publicadas por el BCRP.
Adicionalmente, el factoring es un mecanismo que permite a los empresarios acceder a liquidez inmediata mediante la negociación de sus cuentas por cobrar. Para ello, deben estar dispuestos a sacrificar una parte de la rentabilidad que estas les generarían. A cambio, acceden a liquidez inmediata, teniendo en cuenta que, al reinvertir el dinero obtenido, pueden generar una rentabilidad superior a la tasa de descuento aplicada.
Cabe precisar que, durante 2025, el valor acumulado de las facturas negociables alcanzó los S/ 52 057 millones, lo que representó un crecimiento del 20,6 % en comparación con 2024. El panorama para 2026 también es favorable, ya que, al cierre del primer semestre, el valor total acumulado de las facturas negociables alcanzó los S/ 27 019 millones, lo que representó un incremento del 14,6 % con respecto al mismo periodo de 2025, según cifras publicadas por el Ministerio de la Producción (PRODUCE).