
El prospecto del contador con una visión sostenible en la era de la tecnología
Docente de la Escuela de Contabilidad
Campus Tarapoto

La palabra sostenibilidad, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), alude a la satisfacción de las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Por ello, se requiere conciliar las necesidades actuales con las del futuro. Solo recientemente el ser humano ha adquirido conciencia del daño que causa al medioambiente, a la fauna y a la flora terrestre, y ha comprendido la naturaleza global de los problemas medioambientales. En el ámbito de las ciencias contables y administrativas, la educación sostenible permite que los futuros profesionales incorporen criterios ambientales y sociales en la toma de decisiones financieras, fomentando así prácticas empresariales más responsables.
Según García y Torres (2020), la contabilidad sostenible es una disciplina emergente que busca integrar indicadores de impacto ambiental en la gestión financiera, lo que permite a las empresas medir sus efectos ecológicos y sociales con mayor precisión. Además, la formación en sostenibilidad mejora la competitividad de los egresados, ya que cada vez más empresas buscan profesionales con conocimientos en normativas internacionales como la Global Reporting Initiative (GRI), que ayuda a las organizaciones, tanto públicas como privadas, a comprender y comunicar de forma transparente su impacto en la economía, el medioambiente y las personas. A ello se suman los estándares de información financiera con criterios ESG (Environmental, Social and Governance), cuyo equivalente en español es ASG (Ambiental, Social y Gobernanza o Gobierno Corporativo).
Estos desafíos representan una oportunidad y el momento preciso para repensar la educación contable y administrativa, apostando por modelos de enseñanza que incorporen la sostenibilidad como un eje transversal. Las universidades, el sector empresarial y las políticas gubernamentales deben alinearse para garantizar que los futuros profesionales no solo comprendan el impacto ambiental y social de sus decisiones financieras, sino que también sean agentes de cambio en la transformación hacia una economía más responsable.
Bajo este panorama, es importante reflexionar sobre cómo nuestra Universidad César Vallejo viene incorporando la sostenibilidad en sus programas académicos para formar profesionales con habilidades que les permitan abordar los desafíos ambientales y sociales desde una perspectiva financiera y de gestión empresarial. Para ello, se promueve el acceso global de sus estudiantes a simuladores de contabilidad ambiental y plataformas de aprendizaje adaptativo basadas en inteligencia artificial, con el propósito de desarrollar competencias prácticas en el análisis del impacto ambiental y la gestión sostenible de los recursos.
La educación en sostenibilidad es un componente esencial en la formación de los profesionales del programa de Contabilidad de la UCV, quienes serán capaces de tomar decisiones informadas y responsables en un mundo cada vez más orientado hacia el desarrollo sostenible. Para ello, se cuenta con planes de estudio que incorporan tecnologías emergentes en la enseñanza de la contabilidad ambiental, así como con la promoción de alianzas estratégicas entre la universidad y diferentes entidades públicas y privadas, a fin de fortalecer la formación de futuros profesionales con una visión integral de la sostenibilidad y la economía circular.
Finalmente, es importante actuar ahora. La educación sostenible no debe verse como una tendencia pasajera, sino como la clave para formar líderes comprometidos con el bienestar del planeta y la sociedad. La responsabilidad recae en las instituciones educativas, las universidades, las empresas y cada estudiante que se prepara para enfrentar los retos del futuro. La pregunta no es si debemos integrar la sostenibilidad en la educación, sino cómo y con qué rapidez lo haremos.